Fuente: Reporte Agrícola

Una investigación conjunta entre el Centro Tecnológico CREAS y la Universidad Austral advirtió alteraciones críticas en la maduración de frambuesas, moras y arándanos frente al escenario climático de esta temporada.

Las condiciones climáticas actuales imponen serios desafíos para la fruticultura en el sur del país. Las frambuesas, moras y arándanos son reconocidos a nivel global por sus amplios beneficios para la salud, siendo alimentos ricos en vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes. No obstante, el avance del cambio climático y las proyecciones de un incremento sostenido en las temperaturas ponen en riesgo directo sus atributos comerciales y sus ciclos naturales de maduración.

Ante este panorama, científicas chilenas han puesto el foco en los efectos físicos y fisiológicos que provocan las olas de calor en estos huertos. Se trata de un trabajo de colaboración científica liderado por la Dra. Lida Fuentes, del Centro Tecnológico CREAS, y la Dra. Carolina Contreras, académica de la Universidad Austral de Chile.

El trabajo, publicado en la revista científica Scientia Horticulturae, lleva por título “Posibles impactos negativos por incremento de temperaturas en la cosecha y cualidad de las frambuesas, moras y arándanos” y recopila evidencia nacional e internacional sobre los daños que provoca el estrés térmico en estos cultivos.

Cambios en color, textura y calidad nutricional

La revisión identificó diversos desórdenes asociados al calor extremo. Entre ellos, la aparición de drupeolas blancas en frambuesas y moras, una alteración que afecta directamente su apariencia y valor comercial.

En el caso de los arándanos, las altas temperaturas pueden provocar necrosis, arrugamiento de los frutos y una reducción de los sólidos solubles, factores que inciden tanto en la calidad visual como en las propiedades nutricionales.

Las investigadoras advierten que estos efectos podrían intensificarse en escenarios climáticos cada vez más cálidos, afectando la producción de berries en distintas zonas del país.

Medidas para enfrentar el aumento de las temperaturas

Frente a este escenario, el estudio plantea distintas alternativas para reducir los impactos del calor sobre los cultivos.

Entre las estrategias analizadas figuran el uso de mallas de sombreado foto-selectivas, túneles plásticos y el desarrollo de cultivares con mayor tolerancia al calor, herramientas que podrían ayudar a mantener la calidad de la fruta bajo condiciones climáticas más exigentes.

Preocupación ante un año marcado por temperaturas elevadas

La publicación adquiere especial importancia ante las proyecciones climáticas para este año, asociadas al fenómeno del “Niño Godzilla”, que según especialistas estaría caracterizado por temperaturas más cálidas y episodios de lluvias intensas de corta duración, especialmente en la zona centro-sur de Chile, donde se concentra gran parte de la producción nacional de berries.

La investigadora Lida Fuentes destacó la necesidad de continuar profundizando en esta materia: “La investigación enfatiza la necesidad urgente de profundizar en el conocimiento de los mecanismos moleculares que subyacen a estos desórdenes y desarrollar estrategias de mitigación más efectivas”, enfatizó.

Asimismo, agregó que “Estos hallazgos subrayan la importancia crítica de adaptar las prácticas agrícolas para enfrentar los desafíos que el cambio climático presenta en la producción nacional de berries”, concluyó.