La recolección de berries silvestres gana popularidad en Michigan
Fuente: Michigan Public
Traducción: PortalBerries
Con el verano en pleno apogeo, las granjas de “autocosecha” están recibiendo a numerosos clientes que recogen sus propias frutas y verduras en todo el estado. Desde arándanos y frutillas hasta tomates y espárragos, muchas personas han optado por cosechar sus propios alimentos.
Para algunos, esta forma de recolección va más allá de la granja. En los últimos años, muchas personas se han volcado a la recolección silvestre de berries. En lugar de ir al supermercado, estos recolectores buscan frutas frescas, nueces y hierbas en senderos locales o incluso al costado del camino.
“Llevo unos 25 años en el mundo de la recolección silvestre, y puedo decir sin duda que el interés por los alimentos silvestres ha crecido enormemente”, afirmó Lisa Rose, experta en alimentos silvestres.
Rose recolecta desde pequeña y es autora de varios libros sobre la recolección silvestre y recetas con alimentos del medio oeste. Ella atribuye el aumento de interés a la pandemia.
“Ha sido un movimiento creciente, especialmente desde la pandemia. Realmente remeció el interés de muchas personas en sus propias habilidades para cuidar de sí mismos y de sus familias en tiempos de crisis”, explicó. “También por el simple deseo de tener autoridad y control sobre lo que comen y lo que llevan a su cocina.”
Cheyenne Sloan, especialista en arándanos y frutas pequeñas de la Extensión de la Universidad Estatal de Michigan, dijo haber visto un crecimiento similar en el interés por las granjas de autocosecha.
“El agroturismo, como las autocosechas, es una de las mejores herramientas para que los agricultores ayuden a devolverle humanidad al sistema alimentario”, señaló.
Explicó que desde la Revolución Industrial y el auge de los grandes supermercados, ha existido una desconexión creciente entre los consumidores y las fuentes de sus alimentos.
“El interés por la recolección tiene que ver con el deseo de las personas de recuperar el control sobre su alimentación”, dijo Sloan. “Todos comemos todos los días. Y entiendo perfectamente el miedo que genera no saber de dónde viene tu comida o cómo llega a ti. Poder recolectar y encontrar tus propios alimentos es como regalarte un sentido de independencia.”
Sloan contó que a menudo come moras silvestres que encuentra al costado del camino mientras camina al trabajo.
“Como entusiasta de las frutas pequeñas, he pasado bastante tiempo deambulando por el bosque con algunas de mis amigas botánicas buscando y comiendo berries”, comentó.
Rose, por su parte, utiliza a menudo sus berries silvestres en recetas como mermeladas, tartas y bebidas espumantes.
“Cuando es temporada alta de berries, es realmente fácil, divertido y accesible”, dijo.
Sloan recomienda que las personas tomen clases de recolección o salgan con alguien experto para asegurarse de que pueden recolectar en el lugar donde se encuentran y saber qué es seguro comer.
“Si estás comenzando tu camino en la recolección o en la identificación de plantas, ve con alguien que sepa más que tú y no dependas únicamente de aplicaciones móviles. Especialmente si vas a comerte algo”, advirtió.
Rose enseña clases de recolección en el área de Grand Rapids, donde muestra a las personas cómo recolectar alimentos y plantas silvestres. Dijo que más allá de enseñar dónde buscar y qué tener en cuenta, intenta ayudar a las personas a ser más conscientes del entorno, la historia y la ecología del lugar.
“Es una forma muy importante de conectarse con el mundo natural”, afirmó. “Me da un profundo sentido de pertenencia y conexión.”