Fuente: FreshPlaza

La industria mexicana de berries mantiene un panorama estable, con volúmenes de producción sólidos y un enfoque creciente en la apertura de nuevos mercados. “En los últimos diez años se registró un crecimiento constante, pero en las tres últimas temporadas los volúmenes se han estabilizado. Ya no estamos en un crecimiento acelerado, sino en una etapa de consolidación”, señala Mario Antonio Ramírez, coordinador de comunicación de la Asociación Nacional de Exportadores de Berries (Aneberries).

Según Ramírez, la última temporada 2024-2025 cerró con aproximadamente 550.000 toneladas exportadas, considerando arándanos, frambuesas, fresas y zarzamoras. Por cultivo, las cifras del último ciclo muestran que México exportó 64.000 toneladas de arándanos, 122.000 de frambuesas, 279.000 de fresas y 84.000 de zarzamoras. A pesar de la estabilización, la producción sigue siendo rentable y sostenible para los productores, con picos de cosecha diferenciados, los arándanos alcanzan su máximo en abril, mientras que las fresas y zarzamoras registran sus mayores volúmenes entre diciembre y febrero.

El mercado estadounidense continúa siendo el principal destino, concentrando cerca del 90% de las exportaciones. Sin embargo, Aneberries mantiene una estrategia activa de diversificación. Europa y Asia representan actualmente entre el 5% y el 3% de los envíos, respectivamente, con presencia destacada en Países Bajos, Reino Unido, Italia y Japón. En menor medida, también se registran exportaciones hacia Sudamérica y Oceanía.

Uno de los principales retos para consolidar esta expansión ha sido la logística. “Buscar espacios aéreos competitivos y mantener la cadena de frío resulta fundamental para garantizar la calidad de la fruta”, explica Ramírez. Además, la asociación colabora con viveros y desarrolladores de genética para introducir nuevas variedades que permitan mayor vida útil en tránsito y en anaquel, adaptándose a las exigencias de los mercados internacionales.

En cuanto a la gestión de precios, Aneberries coordina las llamadas “ventanas de exportación” para evitar la saturación de mercados y competir de forma equilibrada con países como Perú, Chile y Estados Unidos. Este enfoque permite mantener valores atractivos y un flujo constante de ventas durante todo el año.

La asociación, que agrupa a 39 empresas entre productores, exportadores, procesadoras y viveros, también impulsa la innovación y el intercambio tecnológico a través de eventos como el Congreso Internacional de Berries, que reúne a más de 3.500 asistentes y 300 expositores cada año en México.

“Estamos trabajando para diversificar mercados y fortalecer el vínculo entre productores mexicanos y consumidores de todo el mundo”, concluye Ramírez.