China eleva aranceles del cranberry hasta 30% pero Chile podría quedar exento por TLC
Fuente: ReporteAgrícola
El gigante asiático eliminó las tasas preferenciales temporales desde enero de 2026, retornando a niveles estándar que encarecen las importaciones de fruta fresca y seca, aunque el acuerdo comercial chileno podría proteger a los exportadores nacionales.
Según informó Frutas de Chile, China ha oficializado un incremento en los aranceles de importación para los cranberries (arándanos rojos) tanto frescos como deshidratados, marcando el cese de los aranceles provisionales reducidos y el regreso a los niveles estándar de la cláusula de Nación Más Favorecida (NMF). La decisión fue anunciada por la Comisión de Aranceles del Consejo de Estado el pasado 29 de diciembre de 2025.
Según un reporte de USDA, bajo el nuevo cronograma arancelario para 2026, el cranberry fresco (clasificado bajo el código HS 0810.40.00) verá saltar su impuesto de importación de un 15% a un 30%. Por su parte, la fruta deshidratada o seca (código HS 0813.40.90) enfrentará un alza del 15% al 25%.
Este retorno a las tasas estándar ocurre tras varios años en los que Beijing aplicó tasas tentativas, generalmente inferiores a los niveles NMF, para estimular el mercado interno. Sin embargo, en esta última revisión anual, las autoridades decidieron retirar dicho beneficio para esta categoría, lo que obligará a los exportadores a enfrentar costos de aterrizajesustancialmente más altos desde el inicio del presente año calendario.
El escenario para los proveedores que operan bajo términos NMF se vuelve más complejo, ya que el ajuste no viene acompañado de cambios en otros frentes regulatorios. El incremento es estrictamente arancelario: no se han modificado los protocolos fitosanitarios, los procedimientos de inspección ni las licencias de importación. Esto significa que el producto chileno y global sigue cumpliendo las mismas normas de entrada, pero a un precio finalsignificativamente menos competitivo para el importador chino.
Para los exportadores chilenos, este cambio exige una revisión inmediata de las estrategias de posicionamiento de mercado. El alza uniforme desde enero de 2026 podría forzar un ajuste en los precios de venta o una renegociación de los programas de suministro, especialmente para diferenciar el valor agregado entre la fruta fresca y el formato seco.
A pesar de la preocupación global, Chile cuenta con una ventaja estratégica clave: el Tratado de Libre Comercio (TLC) con China. En virtud de este acuerdo, la gran mayoría de las frutas frescas y procesadas chilenas, incluyendo variedades de arándanos y frutos rojos, ingresan con arancel cero o bajo programas de desgravación específicos que las eximen de las tasas NMF aplicadas a otros países.
Las empresas deben verificar que sus certificados de origen y categorías arancelarias estén alineados con las partidas HS mencionadas por China para asegurar que el beneficio del TLC se mantenga intacto frente a este incremento generalizado que afectará principalmente a competidores sin acuerdos preferenciales.