Biobío impulsa su fruticultura con PTI Tecnofruta: cerezas y arándanos proyectan una nueva etapa
Fuente: Diario Frutícola
El lanzamiento del Programa Territorial Integrado (PTI) Tecnofruta Biobío reunió a representantes del sector público, productores y a los Comités de Arándanos y Cerezas de Frutas de Chile, quienes analizaron el presente y las oportunidades de ambas industrias.
Con el objetivo de fortalecer la competitividad de la fruticultura regional mediante la innovación, la transferencia tecnológica y el trabajo colaborativo, se realizó el lanzamiento del Programa Territorial Integrado (PTI) Tecnofruta Biobío, instancia que congregó a productores, empresas, autoridades y representantes de la industria exportadora para analizar los desafíos y oportunidades que enfrentan los sectores de los arándanos y las cerezas en la región.
La actividad contó con la participación del Comité de Arándanos y del Comité de Cerezas de Frutas de Chile, organizaciones que compartieron un diagnóstico sobre el escenario actual de ambas especies y la necesidad de avanzar hacia una producción más eficiente, innovadora y orientada a las crecientes exigencias de los mercados internacionales.
Uno de los mensajes centrales fue que la Región del Biobío posee condiciones que le permiten seguir consolidándose como un polo frutícola relevante, siempre que continúe incorporando tecnología, mejorando la calidad de la fruta y fortaleciendo la articulación entre el mundo público, privado y la academia.
Arándanos: calidad, genética y tecnología como ejes del crecimiento
Durante la jornada, el director ejecutivo del Comité de Arándanos de Frutas de Chile, Andrés Armstrong, destacó el trabajo que viene desarrollando la industria para mantener la competitividad del arándano chileno en un mercado cada vez más exigente.
“Es fundamental generar estas instancias de transferencia técnica, porque permiten que productores y empresas conozcan información basada en programas, estudios y verificaciones realizadas durante la temporada.”, señaló Armstrong.
El ejecutivo agregó que estos espacios permiten mejorar permanentemente los procesos productivos.“Sabemos que tenemos un mercado que está cada vez más competitivo, por lo que elevar nuestros estándares para mantenernos de manera competitiva es clave.”
Asimismo, enfatizó que el recambio varietal, el manejo de la calidad y la incorporación de nuevas tecnologías seguirán siendo factores determinantes para el desarrollo del sector.
Cerezas: consolidar una industria en expansión
Por su parte, la directora ejecutiva del Comité de Cerezas de Frutas de Chile, Claudia Soler, abordó el crecimiento que ha experimentado esta especie durante los últimos años y la necesidad de acompañar esa expansión con mayores niveles de profesionalización, innovación y eficiencia.
“El crecimiento de la industria debe ir acompañado de mejores prácticas, innovación y una estrategia que permita responder a las exigencias de los mercados internacionales.”, dijo.
Soler destacó que el desarrollo de nuevas zonas productivas, como Biobío, representa una oportunidad para ampliar la oferta nacional y diversificar la producción, siempre bajo altos estándares de calidad y sostenibilidad.
El PTI Tecnofruta busca precisamente acelerar ese proceso mediante iniciativas orientadas a la digitalización, la innovación tecnológica y la transferencia de conocimientos hacia los productores regionales.
El programa considera el fortalecimiento de capacidades técnicas, el desarrollo de soluciones tecnológicas para el manejo de huertos y una mayor articulación entre empresas, centros de investigación y organismos públicos, con el propósito de incrementar la productividad y el valor agregado de la fruticultura regional.

Los representantes de Frutas de Chile coincidieron en que los mercados internacionales continuarán demandando fruta con mayores atributos de calidad, trazabilidad y sostenibilidad, escenario que obliga a acelerar la adopción de innovación y la profesionalización de toda la cadena productiva.
En ese contexto, el PTI Tecnofruta Biobío fue presentado como una herramienta que permitirá acompañar ese proceso, fortaleciendo especialmente a productores y empresas de la región para enfrentar los desafíos de una industria que evoluciona rápidamente.